Cultura organizacional

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La cultura organizacional es concebida como un sistema compartido de valores, creencias y hábitos dentro de una organización, Gordon (1997). En las instituciones educativas esta cultura se enfoca en la proactividad, integración e interacción de todos los miembros de la comunidad, a través del liderazgo de los directivos, con el fin de generar una transformación social mediante la educación. Así, el rol de los líderes de las instituciones juega un papel fundamental en la medida en que este influye en los comportamientos de los demás colaboradores y propicia ambientes de cambio para el bien común. 

Una cultura organizacional sólida siempre estará determinada por una correcta comunicación que permita conocer las percepciones de los colaboradores, a través de elementos de diagnóstico. Asimismo, Serna (1997) expone algunos factores que influyen en el desarrollo de la cultura organizacional: 

  • Los fundadores: establecen principios, valores, prioridades e incentivos. 
  • El estilo de dirección: influye en la comunicación, participación en la toma de decisiones, establece normas, control y fija el tono de las interacciones. 
  • Claridad en los principios organizacionales: responde al grado en el que se encuentren implícitos, como el compromiso y el sentido de pertenencia,  
  • Autonomía individual: Grado de responsabilidad, independencia y creatividad permitida (centralización-descentralización). 
  • Estrategia: estructura, normas y procedimientos, supervisión y control. 
  • Sistema de apoyo: infraestructura de apoyo; tecnología y telecomunicaciones. 
  • Sistema de recompensa, reconocimientos y sanciones: dependen de la evaluación, promoción remuneración y ascenso. Equidad interna y externa, beneficios y estabilidad laboral. 
  • Estímulo al riesgo: relacionado con innovación y riesgo calculado. 
  • Direccionamiento estratégico: de acciones a corto plazo y operativas. 
  • Talento humano: perfil docente, experiencia académica y laboral, sentido de pertenencia y compromiso. 

En síntesis, la cultura organizacional se construye a través de la comunicación, las creencias y los aspectos inmersos en la identidad institucional; el compromiso hacia los valores promovidos por la institución, la competitividad, la innovación, la flexibilidad, la participación, el liderazgo y la comunicación, entre muchos otros.